Gabinete de Psicoterapia
   

 

 

ACOMPAÑAMIENTO TERAPÉUTICO

El Acompañamiento Terapéutico se presenta como un recurso eficaz, que se aplica a personas que se encuentran ante situaciones críticas en algún momento de sus vidas o a quienes viven atravesando sucesivas crisis: casos de soledad prolongada, depresión, vejez, anorexia-bulimia.

Muchas veces es una alternativa frente a una internación psiquiátrica, evitando así los efectos de cronificación que ésta podría acarrear. Otras veces, es una herramienta para restituir los lazos fracturados con su entorno social.

La intención del acompañamiento es “acompañar” a la persona a atravesar cierta situación, apoyándolo a que no abandone sus actividades cotidianas o posibilitando la inclusión de nuevas actividades en su rutina como pueden ser salidas recreativas, constituyendo así un lugar para la palabra y el encuentro con otro, el acompañante, que hace de sostén.

El acompañante participa en procesos de reinserción familiar, laboral, educativa, social, transitados por una persona en algún momento particular de su vida. También, puede acompañar los avatares de un tratamiento ambulatorio que se presente con serias dificultades viéndose amenazada su continuidad o impedido el trabajo terapéutico. Desde este lugar se tratará de rescatar lo singular de cada sujeto “el sujeto acompañado” para apuntar a producir alguna diferencia más allá de su malestar.

La peculiaridad de la función radica en la presencia física del acompañante en la vida del sujeto acompañado. El tratamiento se despliega en la cotidianeidad del paciente: el domicilio, la calle, la sala de internación, una plaza, un cine. Esto produce un efecto muy particular: a los ojos de los demás puede ser visto como un amigo, una madre, un hermano o una pareja.

De esta manera, acompañante y acompañado llegan a compartir muchas actividades juntos, con lo cual se generan conversaciones que a veces tocan aspectos de la vida privada del acompañante, así como también del sujeto acompañado constituyendo una nueva relación que queda por fuera del vínculo paciente-psicólogo, amigos o relaciones familiares. Es por ello, que es muy recomendable que el acompañante se encuentre en un proceso analítico para que el Acompañamiento Terapéutico no caiga dentro de las relaciones habituales.

Acompañar desde esa nueva relación para comenzar a incluir al sujeto acompañado nuevamente en sus vínculos habituales o generar nuevos vínculos a partir de actividades producidas por el acompañamiento.

Es necesario que la implementación del dispositivo este articulada con la estrategia del tratamiento psicoterapéutico.

 

Para más información:

Llamar al 93 454 73 90 (laborables de 10:00 a 14:00 y de 16:30 a 20:00h.)